<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Relaciones - Isabel Alarcón García - Psicóloga | Coach</title>
	<atom:link href="https://isabelalarcongarcia.com/categoria/relaciones/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://isabelalarcongarcia.com/categoria/relaciones/</link>
	<description>Cultiva tu amor propio y establece una relación sana contigo y con los demás. Transforma tus desafíos en oportunidades para un futuro más pleno y feliz</description>
	<lastBuildDate>Sun, 13 Oct 2019 19:41:27 +0000</lastBuildDate>
	<language>es</language>
	<sy:updatePeriod>
	hourly	</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>
	1	</sy:updateFrequency>
	<generator>https://wordpress.org/?v=6.8.2</generator>

<image>
	<url>https://i0.wp.com/isabelalarcongarcia.com/wp-content/uploads/2024/07/cropped-LogoVacio_Oscuro_SinFondo.png?fit=32%2C32&#038;ssl=1</url>
	<title>Relaciones - Isabel Alarcón García - Psicóloga | Coach</title>
	<link>https://isabelalarcongarcia.com/categoria/relaciones/</link>
	<width>32</width>
	<height>32</height>
</image> 
<site xmlns="com-wordpress:feed-additions:1">155862115</site>	<item>
		<title>El destino y su relación con la casualidad y causalidad</title>
		<link>https://isabelalarcongarcia.com/el-destino-y-su-relacion-con-la-casualidad-y-causalidad/</link>
					<comments>https://isabelalarcongarcia.com/el-destino-y-su-relacion-con-la-casualidad-y-causalidad/#comments</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Isabel Alarcón García]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 13 Oct 2019 17:13:46 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Micro / Relatos]]></category>
		<category><![CDATA[Relaciones]]></category>
		<category><![CDATA[azar]]></category>
		<category><![CDATA[casualidad]]></category>
		<category><![CDATA[causualidad]]></category>
		<category><![CDATA[destino]]></category>
		<category><![CDATA[relaciones personales]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://isabelalarcongarcia.com/?p=2646</guid>

					<description><![CDATA[<p>&#160; ¿Destino, casualidad y causalidad son excluyentes? ¿Vivimos una vida determinada o tomamos acción en ella? ¿Podemos cambiar nuestro destino? ¿Cómo damos explicación a lo que nos ocurre de forma inesperada? &#160; A lo largo de nuestra vida nos encontramos con situaciones, personas, sucesos que...</p>
<p>La entrada <a href="https://isabelalarcongarcia.com/el-destino-y-su-relacion-con-la-casualidad-y-causalidad/">El destino y su relación con la casualidad y causalidad</a> aparece primero en <a href="https://isabelalarcongarcia.com">Isabel Alarcón García - Psicóloga | Coach</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>&nbsp;</p>
<h1><span style="color: #279bae;"><strong><em>¿Destino, casualidad y causalidad son excluyentes? ¿Vivimos una vida determinada o tomamos acción en ella? ¿Podemos cambiar nuestro destino? ¿Cómo damos explicación a lo que nos ocurre de forma inesperada?</em></strong></span></h1>
<p>&nbsp;</p>
<p>A lo largo de nuestra vida nos encontramos con situaciones, personas, sucesos que se nos presentan de forma inesperada y hacen que nuestra vida de un giro. Ante la necesidad de dar una explicación racional del por qué o para qué, podemos utilizar uno de estos enfoques:</p>
<p>El <strong>destino</strong>, está escrito. Puedes llamarlo Dios, el Universo, una fuerza desconocida, el karma&#8230; hay algo, que tiene un plan para cada uno de nosotros y así nos va presentando las escenas y personajes con los que interactuar. Nada ni nadie se presenta por azar.  Tenemos una meta o destino marcado, como si de un mapa de ruta se tratara. Independientemente del camino que tomemos, nuestro fin es llegar a ese destino.</p>
<p>Por contra, la <strong>casualidad</strong>, defiende más el hecho de que las cosas ocurren de forma casual, al azar, sin propósito alguno. Ocurren sin más.</p>
<p>Otra forma de considerar estos sucesos es a través de la <b>causalidad.</b> Aquí entendemos que lo que nos sucede es debido a las decisiones que tomamos y las acciones que hemos realizados. En este caso vivimos la vida somo sujetos activos y responsables de lo que nos pasa.</p>
<p>Ahora bien, preguntarse cuál es la mas acertada, dependerá de cada uno. Del modo en que pienses, veas y te enfrentes al mundo. Tal vez te encuentres en un punto de tu vida en que no buscas ni te interesen explicaciones y prefieras ver que lo sucedido es una simple casualidad. En cambio si te gusta creer que hay algo mágico que te ha sido conferido y está esperándote, algo escrito y destinado para ti, puede ser ésta tu opción. O por el contrario, si eres de los que les gusta tomar acción, tener control y ser responsable de tu vida, podrías decantarte por la causalidad.</p>
<p>El destino y su relación con la casualidad y causalidad es algo que un día me llamó la atención y me pregunté ¿podrían estos tres enfoques ser compatibles y coexistir en una misma persona? Para dar respuesta se me ocurrió esta breve historia:</p>
<p>&nbsp;</p>
<h3><a href="https://i0.wp.com/isabelalarcongarcia.com/wp-content/uploads/2019/10/Cartas-de-la-bajara.jpg?ssl=1"><img data-recalc-dims="1" fetchpriority="high" decoding="async" data-attachment-id="2659" data-permalink="https://isabelalarcongarcia.com/el-destino-y-su-relacion-con-la-casualidad-y-causalidad/cartas-de-la-bajara/" data-orig-file="https://i0.wp.com/isabelalarcongarcia.com/wp-content/uploads/2019/10/Cartas-de-la-bajara.jpg?fit=510%2C340&amp;ssl=1" data-orig-size="510,340" data-comments-opened="1" data-image-meta="{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;0&quot;}" data-image-title="Cartas de la baraja" data-image-description="" data-image-caption="" data-medium-file="https://i0.wp.com/isabelalarcongarcia.com/wp-content/uploads/2019/10/Cartas-de-la-bajara.jpg?fit=300%2C200&amp;ssl=1" data-large-file="https://i0.wp.com/isabelalarcongarcia.com/wp-content/uploads/2019/10/Cartas-de-la-bajara.jpg?fit=510%2C340&amp;ssl=1" class=" wp-image-2659 alignleft" src="https://i0.wp.com/isabelalarcongarcia.com/wp-content/uploads/2019/10/Cartas-de-la-bajara.jpg?resize=365%2C244&#038;ssl=1" alt="Cartas de la baraja" width="365" height="244" srcset="https://i0.wp.com/isabelalarcongarcia.com/wp-content/uploads/2019/10/Cartas-de-la-bajara.jpg?resize=300%2C200&amp;ssl=1 300w, https://i0.wp.com/isabelalarcongarcia.com/wp-content/uploads/2019/10/Cartas-de-la-bajara.jpg?w=510&amp;ssl=1 510w" sizes="(max-width: 365px) 100vw, 365px" /></a></h3>
<h3>Destino, casualidad y causalidad se dan la mano.</h3>
<p>«<em>La vida es un juego donde todos ansiamos ganar la partida. Para unos será aprender a respetarse, para otros encontrar el amor, quizás prefieras la felicidad o simplemente aprender a escuchar. Tal vez no te quedó claro lo que es saber amar, aunque eso implique aprender a dejar marchar. Llevamos muchas vidas jugando y en cada una hay un regalo dispuesto para nosotros. Sin embargo, llegamos a este mundo con una gran incógnita. Desconocemos lo que vamos a ganar y ni siquiera tenemos un plan para conseguirlo. Pero tranquila, de eso se encarga el <strong>destino</strong>. Cada vida reparte las cartas justas y precisas para que lo consigas. No te las entrega todas de una vez, te las va dando a medida que juegas y las vas necesitando.</em></p>
<p><em>Hay momentos en que al recibirlas gritas y alabas la suerte que has tenido ¡qué <strong>casualidad</strong>, ha sido fruto del azar!  No necesitas ni quieres más explicaciones.  Imagínate también, lo agotador que resultaría si tratásemos de estar buscando continuamente explicaciones a todo. ¿Por qué no permitirse un poco de improvisación o salida de juego?</em></p>
<p><em>En otras ocasiones, en cuanto el destino ve que te desvías del camino, te hace entrega de una nueva carta para reconducirte en tu ruta. Tal vez fue por no prestar atención, por no terminar de verlo claro, por no aprender la lección o simplemente no fue tu mejor decisión. Encontrar la <strong>causa</strong> te ayudará la próxima vez, a jugar mejor tu carta y acercarte más a tu destino final. Puede ser gratificante en ciertos momentos sentirte responsable de tu juego y llevar el control de tu propio camino bajo la supervisión del destino.</em></p>
<p><em>Difícil puede resultar ganar la partida sino haces baza. Hay quienes se quedan esperando a conseguir el premio, esa felicidad o amor que están esperando. Se quedan observando a su alrededor, con miedo a perder sus cartas y fracasar, con la idea de creer no saber jugar, con la esperanza de que se les dé ya hecho. Es cómo un órdago, te juegas una única carta a ganar o te arriesgas a acabar la partida sin conseguirlo. No te preocupes, vendrá una nueva vida en la que probar más suerte, en la que te llevarás todas las cartas que no jugaste</em>.»</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Como veis esta es la forma en que yo concibo como el destino, la casualidad y causalidad pueden llegar a darse la mano. Pero ni una visión es mejor ni peor que otra, son distintas y cada uno decidirá cuál es la que mejor le conviene en cada momento.</p>
<p>&nbsp;</p>
<h3>Las personas no llegan a nosotros por casualidad</h3>
<p>Yo soy partidaria de que las personas son como son y están todas donde tienen que estar. <strong>El que nos encontremos o no con unas u otras dependerá de nuestro sistema de atención</strong>.</p>
<p>Cuando se lleva a cabo una atención selectiva lo que hacemos es justamente poner foco en una serie de estímulos e ignorar el resto. Debido a nuestra capacidad limitada de procesamiento, no podemos hacer frente a todos los estímulos que nos llegan, necesitamos obviar los que no necesitamos en ese momento. Con las personas ocurre lo mismo pero resulta tan sutil e inconsciente que no nos damos cuenta. De ahí que entremos a conocer personas que cumplen con un mismo patrón una y otra vez.</p>
<p>Hay quienes hablan de ángeles, energía, vibraciones, atención.. da igual, la base es la misma. Usa la que más te resuene o conecte contigo. Por ejemplo, si hay alguien emitiendo en una frecuencia y tu tienes sintonizado tu receptor en esa frecuencia podréis contactar de lo contrario será como una mera interferencia.</p>
<p>Es bien conocido el ejemplo de que si quieres quedarte embarazada, es tanto tu deseo y motivación que rediriges tu atención a ello y obvias lo demás. Por ello, en ese periodo ves a embarazadas por todas partes. De repente quieres comprar una casa que se te hace prioritario antes de que nazca el bebe y tu atención se dirige a carteles que ves e inmobiliarias. Las embarazadas no han desaparecido, siguen ahí. Y no es que ahora haya más casas en venta, son las mismas, lo que ocurre es que ahora tu mirada pone foco en ellas, en aquello que necesitamos.</p>
<p>Hay unos 7.500 millones de personas en el mundo. Cada una de ellas emitiendo su propia onda, frecuencia, energía. Tu estás ahí también, con tu aparato receptor por un lado y por otro emitiendo  a una determinada frecuencia. De repente sintonizas con alguien. El destino te acaba de hacer entrega de una carta. Esa persona estará y te acompañará en tu camino para enseñarte algo, hacerte un regalo, para hacer ver algo en ti, para reflejar tu luz, o por que no, tu sombra. Estará el tiempo justo, preciso y necesario para prepararte. Puede ser que en un momento dado sea el otro quién se aleje o bien seas tu que te vayas apartando. Bien por que ya aprendiste, bien porque ya enseñaste.</p>
<p>&nbsp;</p>
<h3>Más que preguntarnos POR QUÉ, preguntémonos PARA QUÉ llegan a nosotros</h3>
<p>Ahí podremos encontrar respuestas de tipo:</p>
<p><a href="https://i0.wp.com/isabelalarcongarcia.com/wp-content/uploads/2019/10/Encuentro-de-personas.jpg?ssl=1"><img data-recalc-dims="1" decoding="async" data-attachment-id="2658" data-permalink="https://isabelalarcongarcia.com/el-destino-y-su-relacion-con-la-casualidad-y-causalidad/encuentro-de-personas/" data-orig-file="https://i0.wp.com/isabelalarcongarcia.com/wp-content/uploads/2019/10/Encuentro-de-personas.jpg?fit=511%2C340&amp;ssl=1" data-orig-size="511,340" data-comments-opened="1" data-image-meta="{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;0&quot;}" data-image-title="Encuentro de personas" data-image-description="" data-image-caption="" data-medium-file="https://i0.wp.com/isabelalarcongarcia.com/wp-content/uploads/2019/10/Encuentro-de-personas.jpg?fit=300%2C200&amp;ssl=1" data-large-file="https://i0.wp.com/isabelalarcongarcia.com/wp-content/uploads/2019/10/Encuentro-de-personas.jpg?fit=511%2C340&amp;ssl=1" class="alignright wp-image-2658" src="https://i0.wp.com/isabelalarcongarcia.com/wp-content/uploads/2019/10/Encuentro-de-personas.jpg?resize=311%2C207&#038;ssl=1" alt="Encuentro de personas" width="311" height="207" srcset="https://i0.wp.com/isabelalarcongarcia.com/wp-content/uploads/2019/10/Encuentro-de-personas.jpg?resize=300%2C200&amp;ssl=1 300w, https://i0.wp.com/isabelalarcongarcia.com/wp-content/uploads/2019/10/Encuentro-de-personas.jpg?w=511&amp;ssl=1 511w" sizes="(max-width: 311px) 100vw, 311px" /></a></p>
<p>Algunas personas llegarán <strong>para despertarte </strong>y provocar la acción y movimiento en ti. Para <strong>dar luz a tu camino</strong> en esos momentos que te encuentras perdida.<strong> Poner paz y amor</strong> para hacer más llevadero un sendero tortuoso. Estarán los que te <strong>abren puertas</strong> ofreciéndote oportunidades y nuevas rutas para caminar, sin olvidar <strong>los que las cierran</strong> para dar fin a un capítulo.</p>
<p>Aquellos que te ponen en situaciones difíciles <strong>para que superes tus miedos</strong>, <strong>descubras los recursos</strong> que llevas dentro y <strong>te enfrentes a tus fantasmas</strong>. Llegarán los que te roben lo más preciado, <strong>para enseñarte el valor</strong> de las cosas o personas, para <strong>encontrarte contigo</strong> misma y tener tiempo para ti.</p>
<p>Aparecerán los que quieren <strong>enseñar a protegerte</strong> pese a los golpes que te puedan dar. Los que <b>quieren que confíes en ti</b> trayéndote mentiras. Aquellos que te maltratan<strong> para que aprendas a amarte</strong> tanto que no les dejes entrar en tu vida. No faltarán los que generan <strong>conflictos para que resuelvas los tuyos</strong> internos. <strong>Los que te enseñan</strong> a pedir perdón, a pedir ayuda, a decir que no. Algunos vienen simplemente de visita, pero <strong>dejan en ti una gran huella</strong>.</p>
<p>Vendrán los que vienen a abusar, aprovecharse de ti <strong>para que aprendas a poner límites</strong>. Estarán los que no te prestan atención y siempre están ocupados para <strong>hacerte ver que tu también mereces tu tiempo y disfrutar de tus ocupaciones</strong>.</p>
<p>Algunas personas vendrán a <strong>ponerte a prueba, a retarte</strong>, para ver si aprendiste la lección. Te pondrán en una situación difícil, al límite, permitiéndote ver si nuevamente repites jugada o si todo lo aprendido te lleva a actuar de otro modo que se acerque más a tu objetivo.</p>
<p>Como veis, estos son algunos ejemplos que se me han ocurrido, pero puede haber tantos y tantos como personas. Todos están bien, todos son perfectos y correctos. <strong>Entender esto te ayudará a aceptar al otro, a no querer cambiarlo, a conocerte a ti misma, a no apegarte a alguien y dejarle ir cuando corresponda.</strong> Al final todo depende de ti, en cada momento la carta que recibes y la jugada que quieres realizar.</p>
<p>Agradece cada carta que te ha sido entregada o está por llegar. Reconoce lo afortunado/a que eres por lo que te trae cada encuentro y la posibilidad de enriquecer tu también al otro.</p>
<div class="vc_empty_space"  style="height: 22px" ><span
			class="vc_empty_space_inner">
			<span class="empty_space_image"  ></span>
		</span></div>

<blockquote class='' style='width: 95%;border-left-color: #ededed;'><h5 class='blockquote-text' style='color: #279bae;'>Que mejor regalo nos puede tener preparado el destino que llegar a conocernos, aceptarnos, respetarnos y amarnos. La felicidad está en tus manos, así que juega bien tus cartas.</h5></blockquote>	<div class="vc_empty_space"  style="height: 22px" ><span
			class="vc_empty_space_inner">
			<span class="empty_space_image"  ></span>
		</span></div>
<p>&nbsp;</p>
<p>¿Tu eres de destino, casualidad y/o causalidad? Si te ha gustado no olvides compartirlo y me encantará leer un comentario con tu opinión.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>La entrada <a href="https://isabelalarcongarcia.com/el-destino-y-su-relacion-con-la-casualidad-y-causalidad/">El destino y su relación con la casualidad y causalidad</a> aparece primero en <a href="https://isabelalarcongarcia.com">Isabel Alarcón García - Psicóloga | Coach</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://isabelalarcongarcia.com/el-destino-y-su-relacion-con-la-casualidad-y-causalidad/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>2</slash:comments>
		
		
		<post-id xmlns="com-wordpress:feed-additions:1">2646</post-id>	</item>
		<item>
		<title>El rol de Salvador: La ayuda que no ayuda</title>
		<link>https://isabelalarcongarcia.com/el-rol-de-salvador-la-ayuda-que-no-ayuda/</link>
					<comments>https://isabelalarcongarcia.com/el-rol-de-salvador-la-ayuda-que-no-ayuda/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Isabel Alarcón García]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 07 Apr 2019 23:55:43 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Coaching]]></category>
		<category><![CDATA[Relaciones]]></category>
		<category><![CDATA[ayuda]]></category>
		<category><![CDATA[desarrollo personal]]></category>
		<category><![CDATA[relaciones conscientes]]></category>
		<category><![CDATA[rol del salvador]]></category>
		<category><![CDATA[triángulo dramático]]></category>
		<category><![CDATA[víctima]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://isabelalarcongarcia.com/?p=2471</guid>

					<description><![CDATA[<p>&#160; &#160; ¿Sientes que das más de lo que recibes? ¿Los problemas de otros acaban siendo tus problemas? ¿Te encuentras a menudo accesible y dispuesto a ayudar? &#160; Si te has sentido identificado tal vez estés ejecutando el rol de Salvador o Salvadora. Podríamos decir...</p>
<p>La entrada <a href="https://isabelalarcongarcia.com/el-rol-de-salvador-la-ayuda-que-no-ayuda/">El rol de Salvador: La ayuda que no ayuda</a> aparece primero en <a href="https://isabelalarcongarcia.com">Isabel Alarcón García - Psicóloga | Coach</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<h1><span style="color: #279bae;">¿Sientes que das más de lo que recibes? ¿Los problemas de otros acaban siendo tus problemas? ¿Te encuentras a menudo accesible y dispuesto a ayudar?</span></h1>
<p>&nbsp;</p>
<h4>Si te has sentido identificado tal vez estés ejecutando el <strong>rol de Salvador o Salvadora</strong>. Podríamos decir que son aquellas personas que continuamente se encuentran ayudando a los demás, ya sea porque se lo piden o incluso sin pedírselo, están preparados, listos para pasar a la acción y ayudar.</h4>
<p>Es curioso como una persona que conocí, todo su mapa de vida giraba en torno al rol de SALVADOR. En su familia era la persona que siempre estaba ahí para ayudar. En el trabajo si se necesitaba algún tipo de ayuda, ahí estaba. Sus estudios también iban orientados a la ayuda de personas. Se rodeaba de amistades con situaciones conflictivas o incluso de cierto sufrimiento en las que poder ayudar. Incluso a nivel sentimental se sentía atraído por parejas que requerían algún tipo de ayuda. Una preocupación constante por las necesidades y sentimientos de los demás.  Con una gran habilidad para detectar personas compatibles con ellos, es decir, que hagan el rol complementario de <strong>VÍCTIMA </strong>y que éstos acepten la poderosa resolución de su <strong>SALVADOR</strong>. Podríamos decir claramente, que su energía de vida es por y para los demás.</p>
<p>Este tipo de personas tratan de hacerlo con toda su buena voluntad e interés por los demás, pero no se dan cuenta de lo que se esconde: <span style="color: #279bae;"><strong>La ayuda que no ayuda</strong></span>:</p>
<p>Para empezar lo más importante en mi opinión es que <strong>se establece una relación de desigualdad con la víctima</strong>. Es como decir: “<em>yo estoy aquí arriba, tú estás ahí abajo</em>”, “<em>Tú no puedes hacerlo, yo sí puedo y te ayudo</em>” “<em>Tú no sabes hacerlo, yo sí sé y te ayudo</em>”. Aunque no lo parezca hay un <strong>cierto deseo de control sobre el otro</strong>.</p>
<h3>Poseen gran dificultad en pedir ellos mismos ayuda.</h3>
<p>Diría que difícilmente se lo permiten, es tanto como decir “<em>si yo soy el que ayudo, cómo voy a pedir ayuda</em>”. Este es un recurso que deberían aprender y permitirse.</p>
<h3>Fomenta las relaciones dependientes.</h3>
<p>Si tu ayuda pasa por hacer los deberes a tu hijo para evitar que saque malas notas, conseguirás por un lado que se vuelva más inseguro, que se acostumbre a tu ayuda y que ambos entréis en un bucle de: te ayudo-me dejo ayudar. Y por supuesto, conseguirás que no se esfuerce en hacer las cosas por sí mismo, que no desarrolle la confianza en sus propios recursos personales.</p>
<p>De algún modo estás reforzando el rol de víctima y al final, <strong>ni el salvador, ni la víctima, se ocupan de sus propias necesidades</strong>.</p>
<h3>Su autoestima está vinculada al número de cosas que hace por los demás.</h3>
<p>El refuerzo de sentirse útil, el agradecimiento como recompensa les motiva a seguir haciendo más y más. Un deseo incesante de ser necesitado.</p>
<h3>Lo que busca en los demás es un reflejo de lo que no es capaz de hacer en sí mismo.</h3>
<p>Las personas que tenemos a nuestro alrededor nos muestran lo que no queremos ver en nosotros. Su VICTIMA complementaria, es fácil que se mueva con un “<em>no puedo</em>” “<em>no sé cómo hacer</em>” &#8230; algo que olfatea el SALVADOR de inmediato y se pega para ofrecer su ayuda. Me resultó curioso cuando un día esta persona me comentó “<em>No entiendo porque las personas no salen de esa situación, no buscan recursos para salir de ahí</em>”. Al cabo de un rato de conversación acabó diciéndome que “<em>me gustaría cambiar, pero no sé cómo salir de ahí</em>” ¿tal vez es esta persona, quien no tiene esos recursos?</p>
<h3>¿Cómo sería la vida de esta persona sin ejercer el rol de Salvador?</h3>
<p>Poneros por un instante en situación  ¿Qué emoción creéis que podría aparecer? Para mi indudablemente, por un lado, el <strong>miedo </strong>ante lo desconocido, ¿cómo será su vida ahora sin ofrecer tanta ayuda? Por otro lado, la <strong>tristeza</strong>, como pérdida de su identidad y valía personal como SALVADOR.</p>
<p>En ocasiones me he encontrado con personas que tapan estas emociones. Detrás toda esa necesidad de ayudar a los demás de forma tan indiscriminada, detrás de una alegría desmesurada puede encontrarse oculta una tristeza en la que no se permiten entrar, quizás por un vacío que sienten en sí mismas, tal vez por carencias afectivas en su infancia, algún rechazo, falta de valorización o atención, necesidad de aprobación o de ser escuchado, etc. Al no indagar y conectar con su interior, difícilmente van a poder solventarlo y la forma que encuentran de llenar o tapar ese dolor es con la ayuda hacia los demás. Vendría a ser como:</p>
<blockquote><div class="vc_empty_space"  style="height: 22px" ><span
			class="vc_empty_space_inner">
			<span class="empty_space_image"  ></span>
		</span></div>

<blockquote class='' style='width: 95%;border-left-color: #ededed;'><h5 class='blockquote-text' style='color: #279bae;'>yo ayudo a los demás para sentirme bien, porque soy incapaz de ayudarme a mi mismo.</h5></blockquote>	<div class="vc_empty_space"  style="height: 22px" ><span
			class="vc_empty_space_inner">
			<span class="empty_space_image"  ></span>
		</span></div></blockquote>
<p>Cuando pregunté a esta persona qué era lo que más anhelaba en su vida, lo que más echaba en falta, me dijo que le gustaría conocer a una persona con la que compartir su vida. En ese momento vino a la cabeza que, si conocía a alguien, fácil que lo hiciera desde esa carencia, desde esa necesidad. Esto podría llevar a establecer como hemos dicho <strong>una relación de desigualdad. </strong>Funcionaría siempre que ambos mantuviesen sus papeles de SALVADOR-VICTIMA. Pero en el momento en que la víctima dejase de serlo la relación entraría en conflicto. La anterior víctima estaría viendo al salvador como una amenaza para su propia autoestima y el salvador se sentiría carente de sentido sin tener a quien ayudar.</p>
<h3>¿Qué puedes hacer para salir de ese rol de SALVADOR?</h3>
<p style="padding-left: 30px;">• <strong>Aprende a pedir ayuda,</strong></p>
<p style="padding-left: 30px;">• Acostumbra a las personas que sueles ofrecer ayuda a que, <strong>si requieren de ti, que te lo pidan</strong>. Es tanto como decirles “<em>si me necesitas aquí estoy</em>”. Si les resulta complicado pedírtelo, ahí sí que puedes ayudarle. Le estarás dando los recursos que necesitan para empoderarse. Esta acción no será posible si antes no eres capaz de hacerlo tú. Veremos en próximos posts cómo hacer <strong><span style="color: #279bae;">peticiones de ayuda</span>.</strong></p>
<p style="padding-left: 30px;">• <strong>Aprende a decir que NO</strong>. Ya has visto que eres como un imán para atraer en tu vida situaciones en las que te pidan ayuda, pero no siempre haces bien en darla, en ocasiones requerirá que por el bien de la otra persona digas que NO. Con asertividad y respeto pon freno a esas situaciones.</p>
<p style="padding-left: 30px;">• <strong>Permítete entrar en las emociones</strong>, sobre todo en la tristeza. Un estado de recogimiento e introspección para descubrir que creencias te llevan a ayudar, posibles carencias o vacíos que necesitas cubrir y sé tu misma la primero en dártelo&#8230;</p>
<p style="padding-left: 30px;">• Te puede ayudar el <strong>realizar algún tipo de meditación</strong> para decir a tu niño interior todo aquello que anhelas te hubieran dicho tus padres, maestros, hermanos, amigos. Practícalo cada día durante un mes completo.</p>
<p style="padding-left: 30px;">•<strong> No siempre tienes que ayudar</strong>. Evalúa en cada situación en la que te sientas atraído por ayudar todo esto que hemos comentado. No hagas por los demás lo que ellos pueden hacer.</p>
<p style="padding-left: 30px;">• En caso de que te pidan ayuda, <strong>trata de frenar ese impulso que te arrastra a decir SI de inmediato.</strong> Cámbialo por un “<em>déjame que lo piense</em>”, “<em>ahora no puedo darte una respuesta, luego te digo</em>” &#8230; una frase que te dé un cierto margen para hacer la evaluación oportuna.</p>
<p style="padding-left: 30px;">• <strong>Disfrutar de la vida</strong> con pequeñas cosas que te gusten, ir al cine, estar con amigos lejos de un interés por ayudar. Vas a soltar ciertas conductas que podríamos etiquetar de “tóxicas” y vamos a ir cambiándolas con otras más saludables.</p>
<p style="padding-left: 30px;">• <strong>Utiliza tu rol de poder para empoderar a los demás</strong>. Ellos también son fuertes, inteligentes y capaces.</p>
<p style="padding-left: 30px;">• <strong>Permítete recibir de los demás. </strong>Estarás acostumbrado a dar y quizás eso de recibir no forme parte de tus esquemas, así que haz un cambio y disfruta cuando otros son los que te ayudan a ti.</p>
<p style="padding-left: 30px;">• <strong>Reconoce cada paso que des en este cambio</strong>.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>¡Cuidado! Esto no implica que dejes de ayudar a personas que no pueden valerse por sí mismas, un accidente, una enfermedad, o que dejes de ayudar en general. Simplemente es una reflexión para que</p>
<blockquote><div class="vc_empty_space"  style="height: 22px" ><span
			class="vc_empty_space_inner">
			<span class="empty_space_image"  ></span>
		</span></div>

<blockquote class='' style='width: 95%;border-left-color: #ededed;'><h5 class='blockquote-text' style='color: #279bae;'>analices desde el lugar en que estás ofreciendo esta ayuda y empieces a hacerlo desde un lugar que te aporte a ti y a los demás un mayor desarrollo personal.</h5></blockquote>	<div class="vc_empty_space"  style="height: 22px" ><span
			class="vc_empty_space_inner">
			<span class="empty_space_image"  ></span>
		</span></div></blockquote>
<p>¿Que te ha parecido? ¿Te has sentido identificada? Déjame tu opinión, estaré encantada de leerte. También puedes compartirlo en las redes para que les sirva a otras personas. GRACIAS !!</p>
<p>La entrada <a href="https://isabelalarcongarcia.com/el-rol-de-salvador-la-ayuda-que-no-ayuda/">El rol de Salvador: La ayuda que no ayuda</a> aparece primero en <a href="https://isabelalarcongarcia.com">Isabel Alarcón García - Psicóloga | Coach</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://isabelalarcongarcia.com/el-rol-de-salvador-la-ayuda-que-no-ayuda/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
		<post-id xmlns="com-wordpress:feed-additions:1">2471</post-id>	</item>
		<item>
		<title>Herida del abandono: Carta al padre que nunca tuve</title>
		<link>https://isabelalarcongarcia.com/herida-del-abandono-carta-al-padre-que-nunca-tuve/</link>
					<comments>https://isabelalarcongarcia.com/herida-del-abandono-carta-al-padre-que-nunca-tuve/#comments</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Isabel Alarcón García]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 21 Mar 2019 00:32:59 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Gestión de las emociones]]></category>
		<category><![CDATA[Relaciones]]></category>
		<category><![CDATA[abandono]]></category>
		<category><![CDATA[ausencia]]></category>
		<category><![CDATA[dependencia emocional]]></category>
		<category><![CDATA[heridas emocionales]]></category>
		<category><![CDATA[padre]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://isabelalarcongarcia.com/?p=2385</guid>

					<description><![CDATA[<p>&#160; La herida del abandono, pese a no ser directamente visible, se haya oculta en muchas mujeres y acaba creando una dependencia emocional hacia los demás que puede ser sanada con aceptación, auto cuidado y amor hacia uno mismo. ¿Temes al abandono? ¿tus parejas te abandonan con...</p>
<p>La entrada <a href="https://isabelalarcongarcia.com/herida-del-abandono-carta-al-padre-que-nunca-tuve/">Herida del abandono: Carta al padre que nunca tuve</a> aparece primero en <a href="https://isabelalarcongarcia.com">Isabel Alarcón García - Psicóloga | Coach</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>&nbsp;</p>
<h1>La <span style="color: #729bae;"><strong>herida del abandono</strong></span>, pese a no ser directamente visible, se haya oculta en muchas mujeres y acaba creando una <span style="color: #729bae;"><strong>dependencia emocional</strong></span> hacia los demás que <span style="color: #729bae;"><strong>puede ser sanada con aceptación, auto cuidado y amor hacia uno mismo</strong></span>.</h1>
<blockquote>
<h3></h3>
</blockquote>
<h4>¿Temes al abandono? ¿tus parejas te abandonan con frecuencia o al contrario, prefieres abandonarlas tú antes de que te dejen a ti? ¿te cuesta trabajo terminar una relación? ¿temes la soledad? ¿te gustaría estar todo el tiempo con tu pareja y no concibes que el otro no quiera lo mismo?</h4>
<blockquote><p>&nbsp;</p></blockquote>
<h3>El sentimiento de abandono puede ser debido a distintas causas como por ejemplo:</h3>
<ul>
<li>el fallecimiento y consecuente pérdida del padre,</li>
<li>que no estuviera a tu lado, ni presente en tu vida,</li>
<li>que aun viviendo contigo, no pudiera hacerse cargo de ti (por exceso de trabajo, por alguna enfermedad que le impidiera&#8230;)</li>
</ul>
<p>&nbsp;</p>
<p>Si te sientes identificada, te animo a que pongas en práctica <strong>este ejercicio que te ayudará a entender, afrontar y superar la herida del abandono</strong>. He escrito esta carta inventada, intentando abarcar diversos aspectos para que te sirvan de ejemplo, pero se trata de que prepares tu la tuya y la personalices según lo que sentiste o lo que te sucedió. Puedes hacerlo por escrito o en tu mente, lo que más te ayude.</p>
<p>Antes de comenzar a escribir te recomiendo busques un lugar tranquilo, apartado de ruidos donde puedas relajarte y hacer tres o cuatro inspiraciones profundas. Trae a tu mente la imagen de tu padre o si no le conociste, una representación de su figura. Lee esta carta y observa que es lo que resuena en tu interior para luego realizar la tuya propia.</p>
<h3><strong>Carta al padre que nunca tuve:</strong></h3>
<blockquote>
<p style="padding-left: 60px;">Hola papá.</p>
<p style="padding-left: 60px;">Me contaron que era muy pequeña cuando tomaste otro camino. No sé qué fue lo que realmente te alejó de mi. Tal vez nací niña cuando tu esperabas un niño. Quizás te dí demasiado trabajo. A lo mejor trunqué tu vida. Tal vez te pillé por sorpresa. Puede que ser que tuvieras que partir fuera a trabajar para darnos alimento o simplemente, te vine grande. Era muy pequeña para entender ¿por qué te habías ido? ¿qué fue lo que hice para que te fueras? Nunca sabré lo que realmente te alejó de mi.</p>
<p style="padding-left: 60px;">Cada día anhelaba tus abrazos, tus besos de buenas noches, jugar y reír contigo, que me defendieras cuando otros niños se metían conmigo y que me dieras sabios consejos. Buscaba ansiosa tu protección, que me dijeras lo orgullo que estabas de mi, que estuvieras a mi lado, me brindaras tu apoyo y que cada día oyera un, te quiero.</p>
<p style="padding-left: 60px;">Un profundo dolor se instaló en mí, siempre a la espera de que aparecieras. No soportaba ese dolor. Tu ausencia me dolió, me dolió y mucho. No podía vivir así. Necesitaba llenar ese enorme vacío que dejaste en mi. Por ello, hice todo lo posible y lo imposible por cubrirlo rodeándome de personas. Daba igual si me hacían daño y si sufría estando con ellas. Daba igual, a toda costa quería seguir ahí, acompañada. Fui capaz de dejar de ser quien era por adaptarme a cada una de esas personas, todo para que me aceptaran, me quisieran, me apoyaran y me dieran todo lo que necesité de ti.</p>
<p style="padding-left: 60px;">Con el tiempo fui aprendiendo a depender de ellos. Se convirtieron en mi «droga». Me bastaba saber que estaban conmigo, para yo estar bien. En el momento que veía la posibilidad de que se fueran, me generaba tanta ansiedad que hacía lo que fuera por retenerles. Les necesitaba para sentirme bien. Me aferraba con todas mis fuerzas para no sufrir la soledad, para no volver a repetir el dolor del abandono.</p>
<p style="padding-left: 60px;">¿Sabes una cosa, papá? Todos me dicen que tengo que quererme más, pero ¿cómo hago eso? ¿cómo podría quererme si nadie me enseñó?</p>
<p style="padding-left: 60px;">He tenido que tocar fondo para darme cuenta de que así no puedo seguir. Quiero acabar con este sufrimiento y sanar la herida del abandono. Mi felicidad no puede depender de los demás. He crecido, soy adulta y ya estoy en disposición de cuidarme yo misma, de aceptarme tal y como soy, de protegerme y de quererme como nunca nadie lo ha hecho. Hoy quiero poner punto y final a este capítulo y comenzar a vivir una vida plena y llena de amor porque lo valgo y lo merezco. Desde hoy, todo aquello que anhelaba, que deseaba de mis parejas, me lo voy a dar a mí misma.</p>
<p style="padding-left: 60px;">Papá, no te guardo rencor. <strong>Aunque no apruebo que me dejaras, lo acepto y te perdono</strong> porque fueron diversas circunstancias las que te llevaron a tomar esa decisión. Quizás tu tuvieras también tus propias heridas, o no tuviste los recursos necesarios para hacer frente a la situación, por ello, hoy decido soltar ese dolor.</p>
<p style="padding-left: 60px;"><strong>Yo también quiero perdonarme</strong> a mi misma, por haber estado este tiempo buscando fuera lo que yo misma llevaba dentro, por haber culpado a otros de mi desdicha, por no haberme respetado. Hoy decido comenzar esa búsqueda dentro de mi. #HoyEmpiezoAQuererme. <strong>Aprenderé a ser mi máxima prioridad</strong> en mi vida creando espacios exclusivos para mi. <strong>Me haré amiga de la soledad</strong>, pues es la única que me puede mostrar lo que llevo dentro. <strong>Empezaré a cuidarme</strong> (comer de forma saludable, practicar deporte, arreglarme para estar hermosa.. ).</p>
<p style="padding-left: 60px;"><strong>Caminaré hacia la aceptación</strong> reconociendo mis luces y mis sombras. Eso <strong>me dará la fuerza necesaria para emprender nuevos proyectos</strong>, aquellos que tal vez un día dejé aparcados por dedicar mi vida por y para los demás. Será momento de hacer <strong>nuevas amistades</strong>, pero esta vez basadas en el amor y no para cubrir mis necesidades. <strong>Celebraré cada día esos pequeños pasos</strong> que me llevaran a ser quien soy, <strong>una mujer plena, feliz, que se quiere más que nadie</strong>.</p>
<p style="padding-left: 60px;">Papá, aunque no estuviste a mi lado, hoy quier aprovechar para darte las gracias porque aunque sea en mi cabeza, te tengo aquí presente para decirte todo esto que desde hace tiempo, necesitaba decirte y sacar fuera. <strong>Gracias papá, porque todo esto me ha hecho más fuerte</strong>. Con todo el amor que siento hacia mi, allá donde estés te mando luz, paz y amor.</p>
<p style="padding-left: 60px;">Tu hija.</p>
<p style="padding-left: 60px;">Te quiero. Me quiero</p>
</blockquote>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>¿Que te ha parecido? ¿Te has sentido identificada?</strong> Déjame un comentario y cuéntame si lo has puesto en práctica cómo te ha resultado, estaré encantada de leerte. También puedes compartirlo en las redes que aparecen abajo y así contribuir a que otras personas que puedan estar en esta situación les sirva para <strong>entender, afrontar y superar la herida del abandono</strong>. GRACIAS !!</p>
<p>Si quieres conocer algo más sobre las etapas del duelo<a href="https://isabelalarcongarcia.com/el-duelo-y-sus-etapas/">, mira este post.</a></p>
<p>La entrada <a href="https://isabelalarcongarcia.com/herida-del-abandono-carta-al-padre-que-nunca-tuve/">Herida del abandono: Carta al padre que nunca tuve</a> aparece primero en <a href="https://isabelalarcongarcia.com">Isabel Alarcón García - Psicóloga | Coach</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://isabelalarcongarcia.com/herida-del-abandono-carta-al-padre-que-nunca-tuve/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>13</slash:comments>
		
		
		<post-id xmlns="com-wordpress:feed-additions:1">2385</post-id>	</item>
		<item>
		<title>El duelo y sus etapas</title>
		<link>https://isabelalarcongarcia.com/el-duelo-y-sus-etapas/</link>
					<comments>https://isabelalarcongarcia.com/el-duelo-y-sus-etapas/#comments</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Isabel Alarcón García]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 26 Feb 2019 12:59:15 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Gestión de las emociones]]></category>
		<category><![CDATA[Relaciones]]></category>
		<category><![CDATA[aceptación]]></category>
		<category><![CDATA[culpa]]></category>
		<category><![CDATA[divorcio]]></category>
		<category><![CDATA[duelo]]></category>
		<category><![CDATA[emociones]]></category>
		<category><![CDATA[enfado]]></category>
		<category><![CDATA[miedo]]></category>
		<category><![CDATA[pérdida]]></category>
		<category><![CDATA[perdón]]></category>
		<category><![CDATA[ruptura]]></category>
		<category><![CDATA[separación]]></category>
		<category><![CDATA[tristeza]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://isabelalarcongarcia.com/?p=2306</guid>

					<description><![CDATA[<p>&#160; ¿Estás viviendo o has vivido una ruptura amorosa? ¿Has perdido a un ser querido? ¿Conoces cómo es el proceso de duelo? El duelo y sus etapas, ese gran desconocido que tanto tememos que llegue. La mejor forma de afrontar un proceso de duelo es...</p>
<p>La entrada <a href="https://isabelalarcongarcia.com/el-duelo-y-sus-etapas/">El duelo y sus etapas</a> aparece primero en <a href="https://isabelalarcongarcia.com">Isabel Alarcón García - Psicóloga | Coach</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>&nbsp;</p>
<h1>¿Estás viviendo o has vivido una ruptura amorosa? ¿Has perdido a un ser querido? ¿Conoces cómo es el proceso de duelo?</h1>
<p>El duelo y sus etapas, ese gran desconocido que tanto tememos que llegue. La mejor forma de afrontar un proceso de duelo es conociéndolo, descubrir su sentido y vivirlo a nuestro favor. Si nos damos cuenta, en la actualidad, el número de separaciones y divorcios va en aumento. Es en ese momento, en que decidimos dejar una relación o bien cuando nos dejan, que comenzamos un periodo transitorio llamado “duelo”. Aunque me centraré más en el duelo amoroso esto es también valido para aquellas personas que han perdido un ser querido.</p>
<h3>EL SHOCK INICIAL</h3>
<p>Cuando tomamos la decisión de dejar a una persona o nos llega la noticia de que quieren poner fin a la relación, puede resultar liberador para algunos, pero también es frecuente sentir que el mundo se nos cae encima. Entras en un momento en que no haces más que preguntarte cómo has podido llegar a esa situación. Nunca hubieras creído que te iba a pasar a ti. <strong>Te sientes descolocada</strong>.</p>
<h3>NEGACIÓN DE LO OCURRIDO</h3>
<p>Cuando consigues ver lo que te espera a partir de ese momento prefieres aferrarte a la persona con la esperanza de que cambie, fantaseas con volver, estás pendiente de si te escribe, de si se conecta, piensas que ha podido ser por algún error y que entrará en razón, tratas de buscar y rebuscar soluciones o posibles opciones, prefieres mantener pensamientos que te recuerden los momentos bonitos que tuvisteis, pierdes la dignidad y te rebajas a cambiar, a seguir dando más de ti, tratando de negociar y hacer lo que sea que te permita mantener la esperanza de volver a estar juntos. <strong>No terminas de aceptar que la relación ha terminado</strong>, que se fue, que ya no estará en tu vida.</p>
<blockquote>
<h4>Quedarte en esta etapa está afectando a tu autoestima, estás perdiendo tu esencia, tu forma de ser por adaptarte a hacer y ser lo que sea para alguien que ya no está en tu vida. Estás otorgando un poder que te pertenece a alguien que ya se ha ido. Estás dedicando un tiempo que bien podrías aprovechar para ti a alguien que decidió alejarse de ti.</h4>
</blockquote>
<p>&nbsp;</p>
<h3>CAOS EMOCIONAL</h3>
<p><a href="https://i0.wp.com/isabelalarcongarcia.com/wp-content/uploads/2019/02/fantasy-2515940__480.jpg?ssl=1"><img data-recalc-dims="1" decoding="async" data-attachment-id="2329" data-permalink="https://isabelalarcongarcia.com/el-duelo-y-sus-etapas/fantasy-2515940__480/" data-orig-file="https://i0.wp.com/isabelalarcongarcia.com/wp-content/uploads/2019/02/fantasy-2515940__480.jpg?fit=793%2C480&amp;ssl=1" data-orig-size="793,480" data-comments-opened="1" data-image-meta="{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;0&quot;}" data-image-title="Caos emocional" data-image-description="" data-image-caption="" data-medium-file="https://i0.wp.com/isabelalarcongarcia.com/wp-content/uploads/2019/02/fantasy-2515940__480.jpg?fit=300%2C182&amp;ssl=1" data-large-file="https://i0.wp.com/isabelalarcongarcia.com/wp-content/uploads/2019/02/fantasy-2515940__480.jpg?fit=793%2C480&amp;ssl=1" class="wp-image-2329 alignright" src="https://i0.wp.com/isabelalarcongarcia.com/wp-content/uploads/2019/02/fantasy-2515940__480.jpg?resize=496%2C300&#038;ssl=1" alt="Caos emocional en un proceso de duelo" width="496" height="300" srcset="https://i0.wp.com/isabelalarcongarcia.com/wp-content/uploads/2019/02/fantasy-2515940__480.jpg?resize=300%2C182&amp;ssl=1 300w, https://i0.wp.com/isabelalarcongarcia.com/wp-content/uploads/2019/02/fantasy-2515940__480.jpg?resize=768%2C465&amp;ssl=1 768w, https://i0.wp.com/isabelalarcongarcia.com/wp-content/uploads/2019/02/fantasy-2515940__480.jpg?resize=700%2C424&amp;ssl=1 700w, https://i0.wp.com/isabelalarcongarcia.com/wp-content/uploads/2019/02/fantasy-2515940__480.jpg?resize=600%2C363&amp;ssl=1 600w, https://i0.wp.com/isabelalarcongarcia.com/wp-content/uploads/2019/02/fantasy-2515940__480.jpg?w=793&amp;ssl=1 793w" sizes="(max-width: 496px) 100vw, 496px" /></a>A medida que te vas dando cuenta de que efectivamente esta persona seguirá su camino lejos de ti te vas adentrando en un viaje por distintas emociones que no tienen por qué vivirse en el orden que te cuento pues cada uno lleva su proceso. También hay personas que se pueden quedar ancladas en alguna de esas emociones sin evolucionar, provocando <strong>estados de ánimo depresivos, de ansiedad, de ira</strong>…</p>
<p>También hay que considerar que el duelo no se produce necesariamente después de la ruptura. Hay quienes han podido ir viviéndolo mucho tiempo antes (<strong>adelantado</strong>) hasta que deciden dar el paso y es más la liberación, en otras ocasiones podemos seguir adelante como si todo fuera de maravilla (<strong>enmascarado</strong>) y con el tiempo aflorar el duelo (<strong>retrasado</strong>) o por qué no, hacerlo perpetuo (<strong>crónico</strong>) en nuestra vida sin evolucionarlo. A continuación, quiero contarte que implica cada una de estas emociones, para que las veas de lo más normal, que tengas en cuenta el beneficio que traen y te permitas expresarlas.</p>
<p>Respeta en todo momento tu ritmo y proceso sin compararte con otros. Si con todo esto te das cuenta de que en algo no estás actuando bien, corrige y sigue adelante, sin alimentar tu voz crítica interior. Cuida la forma en la que te tratas pues<strong> hoy es un buen momento para empezar a quererte</strong> y si con todo esto crees no poder hacerlo sola, pide ayuda. Hazte amiga de estas emociones, compréndelas pues han venido aquí a ayudarte en este proceso y serán ellas tus aliadas para transitar este proceso de duelo.</p>
<p>&nbsp;</p>
<h3>EL MIEDO TE VISITA</h3>
<p>Así, por ejemplo y para empezar con alguna de ellas, nos encontramos con <strong>el miedo que nos atrapa y paraliza</strong>. Lo primero que nos lleva a pensar de esta emoción es su negatividad, pues nos retiene con fuerza y nos lleva a pensar: “qué voy a hacer ahora con mi vida” “no voy a poder salir adelante sola” “tengo miedo de no salir de ésta” “tengo miedo a que me vuelva a suceder” … unos miedos que nos nublan y nos impiden ver más allá. Sin embargo, tiene un propósito muy positivo si lo usas a tu favor, y es justo eso el de hacerte parar, no precipitarte a lanzarte de nuevo, sino entrar en ti misma para recuperar aquellos recursos, talentos, herramientas y estrategias para seguir de aquí en adelante.</p>
<blockquote>
<h4>Quedarte anclada aquí también tiene sus riesgos pues te puede conducir a una ansiedad que emanará a la mínima que anticipes el riesgo de volver a caer.</h4>
</blockquote>
<p>&nbsp;</p>
<h3>LA TRISTEZA TE AHOGA EN SUS LÁGRIMAS</h3>
<p>El miedo solo no puede, necesita a su fiel amiga <strong>la tristeza, que le aportará el recogimiento y el aprendizaje de lo vivido ante la pérdida de un ser querido o por la ruptura de una relación</strong>. La tristeza te permite tomar contacto con la realidad. Empiezas a darte cuenta de que no está ya en tu vida, que tienes que seguir adelante sin ella y comienzas a extrañarla. Aparecen unos vacíos en tu tiempo, en tu día a día que antes ocupaba esa persona y ahora no sabes cómo manejarlos, qué hacer con ellos, por lo que te vuelves a acordar más de él o ella y te vuelves a sumergir de nuevo en esa tristeza.</p>
<p>Quizás te entregaste demasiado al otro sin respetar tus espacios y tus tiempos y ahora que tienes tiempo, te sientes sola y sin saber qué hacer. A parte del recogimiento que te trae esta emoción, será la encargada de permitirte comenzar a asumir la pérdida. Es posible que tengas deseos de estar sola, de llorar y llorar, de buscar consuelo en quienes te rodean. Llegados a este punto es frecuente comenzar a preguntarse “¿por qué me ha ocurrido esto?”.</p>
<blockquote>
<h4>Si te quedas anclada en esta fase puedes caer en el peligro de entrar en una tristeza profunda y llegar incluso a la depresión.</h4>
</blockquote>
<p>&nbsp;</p>
<h3>EL PESO DE LA CULPA EN TUS ESPALDAS</h3>
<p>Ante la pregunta planteada anteriormente “¿por qué ha ocurrido esto?” <strong>es fácil caer en justificaciones y en culpas buscando un responsable</strong>. Puede que seas de las que echan la culpa hacia afuera, hacia el otro o bien de las que carguen con ellas. Así te empiezan a venir recurrentemente a la mente pensamientos que atacan directamente tu autoestima con todo aquello que has hecho, por lo que has sido, por aquello que podías haber dicho o hecho de otro modo…</p>
<p>La emoción de la culpa nos viene a decir que se ha producido un daño y nos reclama repararlo y eso está bien, pero una vez que la ruptura ha sido efectiva <strong>no se trata de buscar culpables sino de hacerse ambos responsables de la situación</strong>. Y digo ambos, porque la relación es de dos, y ambos sois responsables de lo que ha pasado. No es muy justo cargar uno solo con toda la responsabilidad. Tanto mal hace el que maltrata como el que permite que le maltraten.</p>
<blockquote>
<h4>Quedarte anclada en esta emoción te puede conducir al rencor y odio hacia el otro (si echamos culpas fuera) o a llevar a tus espaldas una carga muy pesada que no te corresponde.</h4>
</blockquote>
<p>&nbsp;</p>
<h3>LA FUERZA O ESCLAVITUD DEL ENFADO</h3>
<p>Es por ello que para no quedarse atascada en esta emoción os recomiendo sustituir esa pregunta por esta otra “¿para qué has tenido que pasar por esta situación?” Ya sabemos que la respuesta está en uno mismo, y esta pregunta será clave para evolucionar en este proceso.</p>
<p>Sin embargo, los cambios de humor también son frecuentes y puede aparecer <strong>la rabia, el enfado o enojo</strong>. Hay muchas mujeres que, por temas culturales, el enfado no les está permitido como conducta aceptada, al igual que en el caso de los hombres es la tristeza la que no está bien vista en ellos. Pero llegados a este punto es fundamental y necesario que viváis ésta emoción.</p>
<p>Que os enfadéis, que os sintáis molestos por lo que os ha pasado, que reivindiquéis vuestro derecho a ser felices, a mereceros cosas buenas. ¿Sabéis por qué? Porque el enfado provoca una activación en el cuerpo que te dará fuerza, empuje a salir de hoyo, ánimo para enfrentarte a lo que te viene en adelante, representa tu motor de arranque. De algún modo te mantendrá alejada de la otra persona, lo cual te facilitará las cosas hasta que logres terminar el proceso de duelo.</p>
<blockquote>
<h4>Quedarse en esta etapa te llevará a ser esclava de esa persona. Entrar en el odio y rencor no es lo más sano, ni para ti, ni mucho menos para tu autoestima.</h4>
</blockquote>
<p>&nbsp;</p>
<h3>LA LUZ AL FINAL DEL TÚNEL</h3>
<p><a href="https://i0.wp.com/isabelalarcongarcia.com/wp-content/uploads/2019/02/the-dental-scheme-726511__480.jpg?ssl=1"><img data-recalc-dims="1" loading="lazy" decoding="async" data-attachment-id="2330" data-permalink="https://isabelalarcongarcia.com/el-duelo-y-sus-etapas/the-dental-scheme-726511__480/" data-orig-file="https://i0.wp.com/isabelalarcongarcia.com/wp-content/uploads/2019/02/the-dental-scheme-726511__480.jpg?fit=715%2C480&amp;ssl=1" data-orig-size="715,480" data-comments-opened="1" data-image-meta="{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;0&quot;}" data-image-title="Luz al final del túnel" data-image-description="" data-image-caption="" data-medium-file="https://i0.wp.com/isabelalarcongarcia.com/wp-content/uploads/2019/02/the-dental-scheme-726511__480.jpg?fit=300%2C201&amp;ssl=1" data-large-file="https://i0.wp.com/isabelalarcongarcia.com/wp-content/uploads/2019/02/the-dental-scheme-726511__480.jpg?fit=715%2C480&amp;ssl=1" class="alignright wp-image-2330" src="https://i0.wp.com/isabelalarcongarcia.com/wp-content/uploads/2019/02/the-dental-scheme-726511__480.jpg?resize=447%2C300&#038;ssl=1" alt="Pasado el caos emocional comenzamos a remontar" width="447" height="300" srcset="https://i0.wp.com/isabelalarcongarcia.com/wp-content/uploads/2019/02/the-dental-scheme-726511__480.jpg?resize=300%2C201&amp;ssl=1 300w, https://i0.wp.com/isabelalarcongarcia.com/wp-content/uploads/2019/02/the-dental-scheme-726511__480.jpg?resize=700%2C470&amp;ssl=1 700w, https://i0.wp.com/isabelalarcongarcia.com/wp-content/uploads/2019/02/the-dental-scheme-726511__480.jpg?resize=600%2C403&amp;ssl=1 600w, https://i0.wp.com/isabelalarcongarcia.com/wp-content/uploads/2019/02/the-dental-scheme-726511__480.jpg?w=715&amp;ssl=1 715w" sizes="auto, (max-width: 447px) 100vw, 447px" /></a>Digamos que hasta aquí has ido tocando fondo. Ahora toca coger impulso y comenzar la subida empezando por <strong>la aceptación de los hechos</strong>. Es muy importante considerar la distinción entre aceptar los hechos y aprobarlos. Se puede no aprobar una situación indeseada y sin embargo aceptar que ha ocurrido, que ha tenido lugar por alguna razón. Solo cuando seas capaz de aceptar lo ocurrido te verás <strong>en disposición de alcanzar el perdón</strong>, esta será la clave que te permitirá soltar, aligerar esa carga que has llevado durante mucho tiempo.</p>
<p>Da igual si el otro te perdona o no, eso ya es cosa de él o ella que no está en tus manos, lo que si puedes hacer tu es perdonarte a ti misma y pensar que lo que hiciste, lo hiciste con los recursos que tenías antes, con lo que sabías y de la mejor forma que pudiste hacerlo. Ahora con todo el aprendizaje recibido en este proceso, te encuentras <strong>en disposición para comenzar la búsqueda de un nuevo sentido</strong> a tu vida, para finalmente encontrar el <strong>equilibrio y paz</strong>.</p>
<blockquote>
<h4>Sabrás que has superado este proceso cuando seas capaz de mirar hacia atrás si sufrimiento, mirar al futuro sin miedo y vivir el presente con amor.</h4>
</blockquote>
<p>&nbsp;</p>
<p>Para no extenderme demasiado en este post, te escribiré otro dando más detalle a este último párrafo y para que veas como todas esas emociones hacen su aportación para salir del proceso de duelo.</p>
<p>Si no te lo quieres perder puedes suscribirte abajo para estar al tanto de próximos eventos, artículos, actividades… Además, recibirás totalmente gratis un eBook y audio meditación para trabajar la culpa y que no te quedes anclada en ella.</p>
<p>Si te ha gustado te agradezco lo compartas, tal vez haya alguien cercano a ti que le venga bien entender el proceso por el que está pasando. Es fácil que todos, en algún momento de nuestras vidas tengamos que pasar por un duelo así que conocerlo no está de más.</p>
<p><strong>¿Te has sentido identificada? ¿En qué emoción o emociones te encuentras? ¿Hay alguna que te cueste superar? ¿Cómo lo estás viviendo?</strong> Deja tu comentario, me encantará leerlo y seguramente contribuirás a que otras personas se identifiquen y vean que no es algo que sólo les pasa a ellas.</p>
<p>Si quieres conocer algo más sobre emociones como <a href="https://isabelalarcongarcia.com/el-chantaje-emocional-y-la-culpa/">la culpa, <span style="color: #993300;">mira este post.</span></a></p>
<p>La entrada <a href="https://isabelalarcongarcia.com/el-duelo-y-sus-etapas/">El duelo y sus etapas</a> aparece primero en <a href="https://isabelalarcongarcia.com">Isabel Alarcón García - Psicóloga | Coach</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://isabelalarcongarcia.com/el-duelo-y-sus-etapas/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>6</slash:comments>
		
		
		<post-id xmlns="com-wordpress:feed-additions:1">2306</post-id>	</item>
	</channel>
</rss>
